Camilo Romero

CAMILO
ROMERO

Nació al Sur de Colombia en el Departamento de Nariño. Papá de Guadalupe y Simón. Es un líder político convencido de la necesidad de darle un viraje al país para que por fin tengamos un estado que defienda la vida, el territorio y su gente.

Siempre enfrentado al viejo poder, inició su labor hace algunos años, cuando vio con indignación ejercicios de gobiernos autoritarios, altos niveles de corrupción y una labor política cada vez más desacreditada. Esa fue su primera cruzada: levantar su voz de protesta ante lo que consideraba era una afrenta contra la gente. Así fue que creó, en el año 2001, el movimiento “Tienen Huevo”, que se destacó por su crítica irreverente a la clase política tradicional. Logró irrumpir en varios espacios públicos para decirle no solo a los politiqueros sino también a los violentos, con huevo en mano, que ¡tienen huevo!

 

Pero el momento del país pedía más y no podía quedarse solo en la indignación. Había que pasar de la protesta a la acción. Ya en el 2002 hizo un primer intento cuando se lanzó a la Cámara de Representantes por Bogotá, en una aventura que al final no le dio la curul, pero si le dejó muchos aprendizajes para lo que vendría más adelante. Luego en 2008, estructuró el colectivo “Vamos Independientes”, con el que participó en las elecciones para el Congreso Nacional del Polo Democrático Alternativo, con unos resultados sorprendentes para lo que en ese entonces aún era considerado como un grupo de jóvenes irreverentes.

La labor apenas comenzaba y dos años más tarde, en el 2010, fue elegido y reconocido como el senador más joven de Colombia. Asumió su labor desde un ejercicio innovador de la política y con un tono vehemente frente al poder establecido, tanto que fue el promotor del referendo para revocar el Congreso de la República, que fue la génesis de la consulta anticorrupción que se llevó a cabo en el 2018, con la participación demás de 11 millones de colombianos.

Siempre ha considerado que hay que devolverle el valor a la política y defender la democracia. Y para eso, en 2014 participó como precandidato presidencial del partido Alianza Verde, donde al final obtuvo el respaldo de 746.518 colombianos.

Ahora había que ir más allá del legislativo y asumir la labor ejecutiva, tan retante y desafiante en nuestro país. Muchos le dijeron que era un error cambiar la comodidad de una curul en el Congreso, con todos sus beneficios, por una responsabilidad de inmensas proporciones y en un territorio marginal. Así, en 2015 fue elegido gobernador de Nariño, con la votación más alta en la historia de ese departamento. Entre 2016 y 2019, se dedicó a poner en la práctica un ejercicio de innovación política y sentar las bases de lo que deben ser los nuevos gobiernos, a través de tres pilares básicos: Gobierno Abierto, Innovación Social y Economía Colaborativa. Este ejercicio de nueva política le sirvió para ser destacado por Colombia Líder como uno de los mejores gobernadores del país y también para obtener más de una veintena de premios nacionales e internacionales que reconocieron su ejercicio innovador.

Su tono siempre vehemente frente al poder establecido lo ha llevado a ser blanco de todo tipo de ataques. En cinco ocasiones fue amenazado de muerte. Dos veces víctima de las “chuzadas”promovidas por el estado. Pero sin duda alguna, la investigación que ratifica una práctica ya acostumbrada del viejo poder, de acabar con las voces que representen la esperanza de Colombia, es la que cursa en la Corte Suprema de Justicia y que fue impulsada por el nefasto Néstor Humberto Martínez,cofundador de Cambio Radical y aliado político de Germán Vargas Lleras, a quien puso a su servicio la Fiscalía General de la Nación para presionar a los gobernadores a que hicieran campaña por él.

Manifiesto

HAZLO DIFERENTE

Hemos entendido que Colombia atraviesa un nuevo momento, en el que la ciudadanía reclama un cambio profundo en la forma de hacer política, que implica cambiar a quienes históricamente nos han gobernado, renovar las instituciones, recuperar el poder ciudadano que nos arrebataron y asumir con determinación la defensa de la democracia y de la vida.